De dilluns a divendres de 9:30 a 13:30 y de 15:00 a 20:00

Prevención y caries en Odontopediatría

Se recomienda hacer la primera visita al odontopediatra dentro del primer año de vida, edad a la que se considera más adecuado el establecimiento del ‘’hogar dental’’ (dental home).
A los dos años de edad, hay muchos niños que ya han sufrido traumatismos, presentan caries o problemas de oclusión cuya prevención y detección temprana podría evitar tratamientos más complejos en un futuro.
Se recomienda hacer la primera visita al odontopediatra dentro del primer año de vida, edad a la que se considera más adecuado el establecimiento del ‘’hogar dental’’ (dental home).
A los dos años de edad, hay muchos niños que ya han sufrido traumatismos, presentan caries o problemas de oclusión cuya prevención y detección temprana podría evitar tratamientos más complejos en un futuro.
De manera temprana, deben comenzar a adquirirse los conocimientos adecuados en relación a los cuidados higiénico-dietéticos que deberán instaurarse desde el principio, así como aquellos hábitos que debemos evitar, tales como impregnar el chupete en alguna sustancia azucarada, permitir que el bebé se quede dormido con el biberón en la boca o, simplemente, el limpiar la tetina del chupete con vuestra propia saliva.
Una vez empiecen a salir los primeros dientes, el odontopediatra te irá guiando en los hábitos que se deben ir instaurando para la prevención. Es importante saber que la caries puede aparecer desde el mismo instante en que tenemos dientes en la boca.
De manera general, es adecuada la realización de revisiones cada seis meses, coincidiendo con la aplicación profesional de flúor tópico, aunque la frecuencia dependerá del ‘’grupo de riesgo’’ al que pertenezca el niño. Este ‘’grupo de riesgo’’ se establece en base a la predisposición a desarrollar caries y otros tipos de patología.
Los dientes de leche pueden sufrir caries, igual que los del adulto. Es más, por las características propias de los dientes de leche, una vez se inicia la caries, ésta tiene un avance más rápido y afecta al tejido nervioso del diente más deprisa que en el adulto.
Los niños pequeños corren especial riesgo de tener caries ya que no tienen capacidad de realizar una correcta higiene y son los adultos quienes tienen que proporcionar un cuidado bucal adecuado.
Las chucherías no son el único elemento que participa en la formación de la caries. Para la aparición y desarrollo de la caries dental, es necesario que existan diversos factores: proliferación de bacterias, dientes susceptibles (por su forma, por predisposición genética…), hidratos de carbono fermentados presentes en la boca (dulces, leches, etc.) y el tiempo que los dientes están expuestos a estos azúcares.
Juntos, estos factores crean un medio ambiente para que las bacterias crezcan y se multipliquen rápidamente y produzcan ácidos que disolverán los minerales del diente, produciendo la cariz.
Evidentemente, dentro de lo que se ingiere, lo más peligroso son los dulces, por este orden: sólidos pegajosos, sólidos y líquidos. Y aún más los que se toman entre las comidas. Incluso el pan, las patatas y la pasta, con alto contenido en almidón, producen azúcares en su descomposición. Además, tenemos que tener en cuenta otros elementos que, por su acidez,
pueden favorecer la desmineralización de los dientes y la más rápida progresión de la caries dental, como los zumos, los refrescos, etc.
Por este motivo, aunque el niño coma pocas ‘’chuches’’ debe cepillarse, o al menos enjuagarse, después de comer o beber cualquier cosa, sobre todo dulces y debe evitar ‘’picar’’ entre horas.
Fuente: La sonrisa del niño. Sociedad Española de Odontopediatria.

Dra. Miriam Moreno

Dra. Miriam Moreno

Directora y Ortodoncista

También te puede interesar

Ataches en ortodoncia invisible

Son cada vez más los que se deciden por la ortodoncia invisible de Invisalign. Ya sea por estética, por higiene o por cualquier otra de